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Terra
La Coctelera

una gran experiencia con camareros

Hace algunos meses me sucedió algo que tengo que contar, porque ha sido la experiencia más extraordinaria de mi vida. veréis:

Sesde hace algún tiempo me he dado cuenta de que me gustan los chicos; hasta entonces no me había decidido por ninguno de los dos sexos, pero caí en la... cuenta de que se me iban los ojos detrás de los culos de mis compañeros de clase, pero no de las tetas de las chicas.

el caso es que cerca de mi instituto hay un café, moderno y cosmopolita, donde sirven varios camareros todos muy macizos. me dijeron que esa cualidad común era exigida por el dueño, quien al parecer ""le van los chicos"", y sólo contrata a los guapos y bien dotados a los que ""les va la marcha"", para entendernos.

el caso es que aquellos chicos (eran seis en total) me gustaban muchísimo, y siempre que podía iba al café a tomarme algo, entre clases, porque además tenía mucha curiosidad por si sorprendía ""algo"" entre ellos, o aparecía el dueño y notaba que les tocaba. ya me entendéis.

bueno, pues hace algunos meses, como os digo, el profesor de una de las clases faltó.

los chicos se fueron a jugar al fútbol, pero yo preferí ir al café a ver si veía algo.

es un establecimiento grande, con mesas y sillas en la calle y en el interior. yo me senté dentro, pensando que, si había algo que ver, sería en el interior y no fuera. me atendió uno de los chicos, precisamente el más guapo de todos, al menos para mi gusto.

se llamaba arturo, según indicaba la placa que lucía en la solapa. el pantalón negro, ajustado, le marcaba un bulto más que interesante, y al volverse el culo parecía que iba a reventarle la costura trasera.

le pedí un vaso de leche tibia. mientras volvía con mi comanda, me estuve fijando en el café: a esa hora, media mañana, apenas había nadie, pero sí estaban los seis camareros, dedicados a preparar las mesas, la barra, para cerrar poco después y dejarlo todo listo para la tarde.

regresó por fin arturo con mi vaso de leche. a veces ocurren casualidades, pequeños accidentes, que dan un giro inesperado a los acontecimientos. ese día ocurrió uno: al estar a un metro de mí, arturo resbaló y el vaso de leche fue a depositarse enterito encima de mi pantalón corto de deporte. me puso de leche.

el chico no sabía qué decir, mientras yo maldecía mi mala suerte. me había puesto perdido, y así no podía volver al instituto a dar la siguiente clase, que era precisamente de gimnasia.

el chico se deshizo en disculpas y me pidió que lo acompañara al servicio, donde me intentaría limpiar lo mejor posible con una toalla.

hice lo que me dijo y lo acompañé hasta los servicios. allí el chico mojó el pico de una toalla y se arrodilló ante mí. empezó a restregarme con la toalla por todo el pantalón, incluido, por supuesto, mi paquete, donde estaba la mayor parte de la leche derramada. ni que decir tiene que aquel masaje, y dado por el chico más guapo, pronto ""entonó"" aquella zona de mi anatomía, y el chaval, que no tendría más de 18 años, se encontró con que masajeaba un paquete creciente.

me miraba de vez en cuando y se pasaba la lengua por entre los labios. yo estaba que explotaba, pero no quería dar el primer paso, porque era neófito en estos temas y soy bastante tímido. pero lo cierto es que el bulto de mi entrepierna se había puesto a tono, y ya se marcaba perfectamente mi rabo a plena potencia por debajo del pantalón de deporte, a esas alturas ya totalmente húmedo por la leche derramada y el agua de la toalla.

el chico dio un paso, ya que yo no lo daba.

-creo. creo que deberías quitarte el pantalón de deporte, porque debes tener también manchado el. slip...

yo, obediente, me quité el pantaloncito, y le presenté un espectáculo que pienso que era para correrse: debajo del pantalón de deporte, yo llevaba sólo un suspensorio, lógicamente con las cachas al aire, y un bulto tremendo, con la polla perfectamente marcada en el suspensorio.

el chico, tragando saliva, comenzó a dar con la toalla por encima del paquete, ahora con más sensualidad, con más suavidad, disfrutando ya de lo que estaba haciendo, aunque teóricamente todavía fuera sólo una limpieza a un cliente manchado.

con aquel meneíto mi polla se fue moviendo, poco a poco, y asomó la cabeza por uno de los lados del suspensorio.

el movimiento se hizo un poco más fuerte, y pronto tuve casi todo el carajo fuera. el chico me miraba y se pasaba la lengua, ahora lasciva, abiertamente, por la comisura de los labios. yo no pude aguantar más y, con timidez, le acerqué la pelvis a su cabeza. ahora mi nabo estaba a escasamente diez centímetros de su boca ansiosa.

andrés no se lo pensó dos veces ante aquella invitación; me cogió el rabo y se lo metió, tal cual, en la boca.

me invadió un placer indescriptible: así que esto era una mamada; sentía la lengua del chico lamerme el glande, sentía la parte interior de las mejillas rozar con el mástil de mi polla, la campanilla del chaval cuando se la metió hasta adentro.

se la sacó y me comió los huevos, los dos al mismo tiempo en una boca húmeda y caliente; cuando me tenía en el paraíso, volvió a atacar la polla, mientras, con su mano, me metía un dedo por el culo; aunque era virgen, con la acción de su lengua sobre mi glande el agujero estaba relajado, y pronto me metió dos y hasta tres dedos.

ahora sentía el placer por delante y por detrás, una lengua que me llevaba al paraíso y unos dedos que me descubrían secretos insospechados en mi interior.

yo iba a reventar, y efectivamente reventé; sentí que me corría, e hice ademán de salirme de su boca, pero el chico me retuvo con fuerza. me derretí en su boca, una, dos, tres, hasta ocho trallazos, que sentí salir espesos y abundantes, mientras el chico, con gula y cara de placer infinito, tragaba toda mi leche con delectación.

apuró hasta el final, y luego se sacó mi polla de su boca, de la que ahora caía, por la comisura, un resto de mi semen.

el chico se levantó y se tocó el paquete, que estaba ahora mucho mayor que antes (y ya es decir...). estaba claro lo que me ofrecía, y yo no le iba a hacer ascos, precisamente, después del placer que me había dado y el que esperaba obtener.

me agaché, le abrí el botón y la cremallera del pantalón. tiré de él y del slip, al tiempo, y ante mí saltó un gran nabo, que calculo tendría unos 23 centímetros de largo, junto con unos huevos también enormes. la cabeza del rabo estaba brillante y rosada, empapada de líquidos, diciéndome ""cómeme, cómeme"".

y no me hice de rogar: no sabía cómo hacerlo, pero copié de mi reciente amante: me metí el capullón en la boca, y creí que me atragantaba. pero sólo fue la primera impresión; después pude paladear el sabor de aquella polla mayestática, tragándomela, probando a metérmela hasta adentro.

no se me dio mal, porque para ser el primer carajo que me comía, conseguí llevarlo más allá de la campanilla sin que me dieran arcadas.

prácticamente rozaba con mi nariz su vello púbico, y por debajo con mi labio inferior tocaba sus huevos, que se bamboleaban mientras me follaba por la boca.

lamí como un desesperado aquella estupenda verga, mientras le cogía el culo al chico y le metía, como había hecho él, hasta tres dedos por el culo.

el chico creció en sus jadeos, y supe lo que venía ahora. no sabía qué hacer, si salirme o no, pero la leche llegó antes que mi decisión: un trallazo de semen me inundó la boca, y el primer sabor fue excelente: aquello sabía a las mil maravillas, así que el resto de la carga, que me descerrajó mi nuevo amigo dentro de la boca, me la tragué conforme iba saliendo.

a todo esto, sin que nosotros nos diéramos cuenta, otro de los camareros había entrado en los servicios: al escuchar jadeos, miró qué ocurría, convenientemente oculto tras una esquina, y desde allí vio lo que estábamos haciendo. salió a por sus compañeros, cerraron el café (ya era hora de hacerlo) y se vinieron todos dentro del w.

c.

así que cuando arturo se me corrió en la boca, y los demás chicos vieron que la función había terminado entre nosotros dos, aparecieron. todos se habían quitado, en el vestíbulo de los servicios, la ropa, y aparecieron como su madre los trajo al mundo. se llamaban gizhé, carlos, alexis, sergio y diego, y todos como denominador común, aparte de unos cuerpos esculturales, sin apenas vello, con músculos marcados pero no en exceso, presentaban unos rabos de campeonato.

el que estaba mejor servido era gizhé, con un carajo descomunal, superior incluso al de arturo: debía medir, erecto y apetitoso, no menos de 27 centímetros. los otros chicos estaban entre los 20 y los 22 centímetros cada uno.

a mí se me había quitado toda la timidez; el bautizo de leche me había desinhibido totalmente, sobre todo cuando comprobé que aquel líquido denso que salía por el nabo era un néctar riquísimo.

así que me levanté, aún chorreando leche barbilla abajo. arturo me cogió de la mano y me presentó a los chicos con los nombres que he dicho; lo curioso es que cuando alargué la mano para estrechársela, gizhé se flexionó hacia delante y me puso su verga descomunal en la mano. yo lo entendí como una invitación, y me acuclillé; abrí la boca y el tío me la metió tal cual.

noté como me llegaba a la campanilla, y aún quedaba la mitad fuera, así que me puse a la tarea. ensalivé bien aquel enorme vástago, arriba y abajo, arriba y abajo, y cada vez que me lo metía en la boca entraba un poco más. llegó un momento en que la punta del carajo sobrepasó limpiamente la campanilla, y entonces supe que aquel cacharro monumental entraría enterito en mi boca.

en efecto, a los pocos segundos aquellos 27 centímetros descomunales estaban en mi boca y en mi garganta, llenándola toda. sentía el glande haciéndome cosquillas en la laringe, mientras tenía mi nariz enterrada en el bajo vientre de gizhé, aspirando su aroma de hombre joven.

mientras, mis nuevos amigos no estaban de brazos cruzados precisamente.

alexis se colocó tras de mí y, suavemente, me levantó del suelo (a todo esto sin sacarme yo el pollón de gizhé de la boca). me llevó alexic hasta los lavabos, que tenía una encimera muy historiada, y me colocó de tal manera que tenía medio cuerpo sobre la encimera, la cabeza por un lado, comiéndome la polla de gizhé, y mi culito virgen por el otro.

alexic me introdujo, primero, la lengua por el agujero del culo: yo creí que me iba a correr otra vez, al sentir aquella lengua húmeda hurgándome por detrás, golosa, no menos de 7 u 8 centímetros dentro de mi recto.

cuando creí que iba a enloquecer, cambió su lengua por dos dedos, que me metió de golpe en el agujero; me dolió un poco, pero también me gustó.

enseguida metió un tercer dedo, y pronto el agujero estuvo lo bastante ancho. entonces me metió su carajo directamente, sólo lubricado por una mamada que carlos le había hecho mientras me metía los dedos. sentí como si me partieran en dos: alexis tenía un carajo de 22 centímetros, pero sobre todo era bastante grueso, con un glande hermoso y limpio, como tuve ocasión de comprobar más tarde cuando me lo comí.

el primer impacto fue muy doloroso, pero como tenía la boca llena del inmenso pollón de gizhé, tampoco pude quejarme mucho. enseguida, de todas formas, el dolor dio lugar a un placer inenarrable; sentía como si estuviera lleno por todas partes. para terminar de dorar la píldora, carlos se me enganchó a mi nabo, que estaba otra vez a punto, y me dedicó una mamada de campeonato.

mientras, de reojo, veía como arturo se la estaba chupando a , y cómo sergio le comía el culo a éste. pronto sergio se la encalomó por el culo, sin lubricar ni nada, sólo con la saliva que le había untado metiéndole la lengua por el agujero.

mis tres nuevos amigos seguían liados conmigo: gizhé, por fin, descargó su enorme pistola en mi interior: aquello era un géiser de leche, venga a largar sin parar.

por detrás, diego se corrió dentro de mi culo, y carlos, por su parte, se tragó mi leche sin rechistar; al contrario, diría que con gula. se salió gizhé de mi boca, y diego se acercó a mí con la polla aún chorreante: se la lamí, y me supo deliciosa, aquel sabor de leche y culo mezclado.

carlos, por su parte, estaba también a punto, así que lo atraje hacia mí, me metí su nabo en la boca y de inmediato se me corrió dentro, siete trallazos impresionantes: estaba muy excitado.

pero como los otros dos chicos que aún no me habían catado no querían perderse aquel bautismo de leche, sergio y alexis dejaron su placentera ocupación y me enchufaron, ambos a la vez, sus vergajos, que relamí con glotonería. me costó algún trabajo alojarlos ambos en mi boca, pero pronto estuvieron donde debían estar.

los tenían grandes, como he dicho, y gordos, y rozarlos con la lengua, mordisquearlos levemente con los dientes, lamerles debajo del glande, los puso a cien enseguida.

descargaron sucesivamente, como si se hubieran puesto de acuerdo, y la leche me desbordaba por los labios. arturo se colocó debajo de mí y fue rebañando lo que a mí me desbordaba; me dio envidia: se estaba tragando el producto del placer que yo había dado.

como si quisiera ofrecerme una reparación por ello, cuando se irguió me ofreció su carajo, que estaba otra vez a tope: me lo trague entero, todavía rezumante de la anterior corrida, y pronto volvió a descargar en mi boca con toda su fuerza. tenía la lengua y los dientes pegajosos, pero nunca había tenido un sabor tan exquisito en el paladar.

cuando ya no quedó más leche que tragar, nos levantamos, exhaustos.

desde ese día, comprenderéis que, a la salida de clase, siempre paso por el café, que está cerrado a esa hora, pero que lo abren para mí mis seis amigos. tengo que tomar mi leche de todos los días, ya sabéis que es muy bueno..

y me tomo una dosis muy generosa...

con mi maestro

Una noche en los concursos
hola soy carlos, en esta ocacion les presento mi historia de hace dias con un maestro
recuerdo que ese dia nos abiamos quedado todos los jovenes afuera tomando una cervezas el maestro se fue al cuarto de hotel y nosotros seguiamos afuera sengun esto estaba muy cansado.

nosotros nos dispusimos a seguir festejando pero despues de un rato serian como la una de la mañana cuando yo me meti al cuarto decidi darme un baño por k pense que asi seria mas facil despertar con mas ganas el dia siguiente

Despues de bañarme sali directo a la cama a dormir cuando salia del baño me pude dar cuenta que todos mis compañeros se abian ido a un cuarto k esta super lejos del nuestro fue uando prendi la tele y me puse a uscar por todos los canales
y alcanze a ver si acaso unos 20 minutos de una peli xxx fue cuando me di cuenta de que el maestro estaba despierto y tenia su polla bien dura y deliciosa recuerdo que el me dijo que apagara la television que queria dormir el no menciono ninguna palabra de lo acurrido.

pero lo obedeci y yo tambien dispuse a dormir pero fue tal la impresion que no podia olvidarme de esa polla tan grande asi que me puse boca arriba en mi cama y lo mire de reojo pude darme cuenta k todavia segia igual de caliente como yo pero con la diferencia de que el ya estaba dormitando y fue cuando dije entre mi -es ahora o nunca - asi que me baje de la cama y fui lo acaricie recoriendo todo su cuerpo con mis manos en ese mismo instante el abrio sus ojos y dijo que nunca creia que lo haria y fue cuando se sento en la cama y acerco sus labios a los mios y me beso con una pasion que nunca antes abia sentido, estabamos ahi besandonos y tocandonos los dos uno al otro y fue asi como el empeso a bajarme mi pequeño slips que era lo unico que cubria mi polla fue cuand decidi echarme le encima sentia sus maños rcorriendo mi culo con deseo de destrozarmelo sentia que su polla iba a explotar de lo caliente que estaba asi que deje de vesarlo y empese a chupetearle too su cuerpo asta llegar a ese enorme monumento k era casi imposible tragarmelo todo se lo empese a chupar mientras el me decia que nunca creyo que tendriamos sexo mientras que yo le respondia que no era solo sexo si amor

Fue cuando el empezo a quitarse la poca ropa que le quedava quedando desnudo solo para mi.

Recuerdo que me dijo con una voz muy calmada ¡vasta ya no puedo mas
y fue cuando de repente senti una gran embestida y para cuando menos pense sentia su dura polla dentro de mi fue una sensacion de dolor pero a la vez me encantaba sentia su enorme polla que llenaba mi culito despues de un rato en un reposo el me acosto y empeso a besarme como nunca nadie lo abia hecho sentia su calida lengua recorriendo mi boca mientras que no para de friccionar ante mi para no perder la erreccion y si era posible aserla mas grande pero cada vez sentia k mi culo se estiraba mas por que efectivmente su polla alcanzo medidas brutales fue cuando el se detuvo y yo senti una gran corriente caliente que se disparaban por dentro de mi y fue cuando salio y empeso a chupar mi polla asta que me hizo tocar el cielo y despues me beso desesperadamente comparmiendo i liquido conmigo .

despues de todo el no dijo ni una sola palabra se levanto de la cama y se metio al baña a ducharse para cuando el salio yo ya me abia dormido.

a la mañana siguiente el lo unico que dijo fue que alistara mi maleta por k nos ivamos a regresar ese mismo dia despues de la clausura empece a hacerlo y para cuando me di cuenta ya nos estabamos besando como locos.

Fantasias Sexuales

en mi mente siempre soñaba y fantasiaba teniendo placer toda la noche, hasta que un dia se cumplio esa fantasia.
Mi nombre es Carlos y soy una persona muy caliente, me encanta dar una buena mamada y mi culo tiene una resistencia increíble, todo comenzó cuando conocí a un odontólogo llamado Anthony por medio de Internet, nos citamos y al conocer era un hombre normal casado y con hijos, sin muchos atributos físicos, pero si con enorme pollon de 26cm de largo y 3cm de ancho, en una oportunidad en que su esposa viajo al extranjero organizo en su casa una fiesta un poco peculiar, a la cual fui invitado, ese día tenia que trabajar e iva a tener un día full estresante, al terminar mi día de trabajo, decidí hacer los preparativos para la reunión que estaba por comenzar porque era a primeras horas de la noches.

Llego la hora que tan ansioso esperaba, y quedamos en vernos en un centro comercial y luego nos dirigirnos hasta el lugar de la fiesta, no sabia las sorpresas que me esperaban.

Al llegar habían algunas personas, comenzaron a servir los tragos y botanas o pasa palos para comer, a los pocos minutos Anthony salio a la sala y dijo que el lugar estaba dispuesto que podíamos pasar y estableció las reglas del juego. Anthony se caracteriza por ser una persona muy lujuriosa, caliente e innovador en cuanto al sexo, no escatima nada en cumplir sus fantasías mas secretas y calientes esa noche no perdería la oportunidad para ponerlo en practica.

Entramos todos a la habitación en total éramos 5 personas comenzamos a besarnos y a tocarnos todos, poco a poco nos fuimos desnudando hasta que quedamos completamente en pelotas, al estar en esa escena me calentaba enormemente y me puso a mil mis 18cm de pija y 4cms de ancho que no se comparaba a las de los otros invitados, José de 23cm, Juan 25cm, Roberto 21cm y comenzó un frenesí en mi y comencé a tragar cada una de las polla con mi boca, primero la de Roberto deliciosa y gorda alternando con José un poco mas velludo que el anterior y su polla era fina al principio y guesa al final con dos ricas bolas peludas y repletas de néctar a aquel cuarto era alucinante lleno del sudor de machos y las secreciones de jugos deliciosos debidos a la excitación que se respiraba luego engullí la de José que era enorme y gruesa pero la metí toda en mi garganta pero no produjo en mi ningún asco porque estaba acostumbrado a ello luego la de Juan muy velluda pero era mas grande y enorme igual comencé a saborearme esa enorme polla chupaba su cabeza el cuerpo y sus pelotas percibir el olor de ese macho que estaba a punto de estallar y a así sucedió y fui saboreando cada gota de su caliente y deliciosa leche bastante abundante y no deje que se desperdiciara ni una gota de ese rico néctar.

Luego comenzaron a jugar con mi culo Juan y José lamiendo y luchando por introducir un dedo y luego dos dedos cada uno en mi culo a medida se dilataba introducían mas dedos entonces Anthony que no había intervenido hasta los momento solo observaba tan maravillosa escena y decidió intervenir y la propuso a José a que simultáneamente me penetraran lo que acepte de inmediato porque lo había hecho anteriormente, siguieron chupado mi culo y buscaron un tarro de lubricante comenzaron a untármelo y introducir ya 5 dedos en mi culo que estaba dilatado y esperando la acción Anthony de acostó boca arriba y me indico que me sentara en su enorme y gruesa polla que ya había probado anteriormente pero eso son relatos para otra oportunidad me fui sentando poco a poco ya había entrado su cabeza en mi culo los cuatros restantes me agarra por los pies y los hombros y me obligaron a sentarme de un solo golpe en eso 27 cmts. el dolor que sentí fue grande pero no mas que las ansias de guevo, machete, pene que sentía

Luego José se coloco detrás de mi y comenzó a penetrarme también cuando sentí esos dos guevos dentro de mi y el entra y sale y yo les pedía mas como lo dije tengo una resistencia en mi culo que no para pasados 30 minutos cuando sentí como se corrían simultáneamente en mi culo chorros y chorros de leche yo estaba como loco no se como no me corrí inmediatamente, pero me logre controlar porque sabia que la noche era joven

mi primera vez

UN AMIGO DE LA INFANCIA - Me penetro con su verga hasta el tope y empezo el mete y saca, me empujaba su verga con violencia sintiendo como acariciaba mis entrañas, senti el ardiente volcan en mi interior UN AMIGO DE LA INFANCIA Me penetró con su verga hasta el tope y empezó el mete y saca, me empujaba su verga con violencia sintiendo como acariciaba mis entrañas, sentí el ardiente volcán en mi interior

Pequeño relato del reencuentro con un amigo de la infancia.

Yo desde temprana edad sentí atracción por los muchachos, y eso entre juegos y juegos se volvió una relación real sexual con dos de mis vecinos de infancia y adolescencia, aunque más allá del manoseo y mucho morbo no pasó.

Pronto llegó la edad en que había que salir con chicas y tomé la decisión de incluirlas en mis planes, a diferencia de uno de mis amigos de aventuras, Cavi, que optó por declararse homosexual, aunque no oficial y abiertamente.

Así, pronto los manoseos con Cavi los alternaba con los que le daba a laura, mechas o ximena, nenas tan dispuestas a la experimentación como yo. Fue con ximena finalmente con la chica que conocí la experiencia total del sexo. Con Cavi por aquellos tiempos derramamos mucho semen aunque nunca hubo una penetración.

Eso ocurrió un año después, en primer año de universidad, después de muchas chicas y alguno que otro chico. Cavi se había radicado en el exterior por causa del trabajo de su papá y una tarde apareció. Estaba de vacaciones donde su tía. No dudamos en vernos al otro día en la mañana. Era sábado y yo tenía jornada deportiva en la universidad, pero no iba a asistir.

Llegué a casa de su tía. Pensaba en el reencuentro con esas personas después de tantos años, pero no fue así, puesto que se encontraba Cavi solamente, los tíos y el primo habían salido muy temprano a otro pueblo cercano. Regresarían por la noche. Eso apartó ahí mismo cualquier duda que tuviera sobre la posibilidad de estar de nuevo con Cavi y manosear su cuerpo.

Después de una trivial conversación estábamos en el cuarto, sin camisa y con las manos rumbo a los genitales. Luego estábamos desnudos y se hizo evidente el cambio que habíamos sufrido en esos años de alejamiento. Cavi puso frente a mí la verga más gruesa y grande que yo hubiera visto hasta ese momento, en una tremenda erección. Eran unos 19 cm de verga que cogí con mis manos y al poco tiempo entre mis labios. Eran tan gruesa que me costaba dificultad mantener mis labios alrededor de ese trozo.

Recuerdo como él se acostó en la cama y yo simplemente me deleité chupando y masturbándolo hasta que me dijo que iba a estallar. Con más empeño le manoseé hasta que no aguantó más. Mi cara y mis manos recibieron la descarga y entre sus gemidos me aventuré a saborear todo eso.

Luego de eso Cavi se dedicó a hacérmela a mí también y pronto sus manos se apropiaron de mis genitales y recorrían mi verga. Lo mío eran 17cm de buen trozo de carne, aunque no tan gruesa como la de él. De todos modos Cavi también aplicó sus propias técnicas y entre manos y boca al cabo de un rato mi explosión no se hizo esperar.

Estábamos los dos tirados en la cama, de tal modo que ambos podíamos acariciarnos las vergas y los huevos a la vez. Yo recorría su pene con mi mano de arriba a abajo, pasando luego a tomarlo por los huevos y apretándoselos un poco hasta que él gemía y de nuevo me iba al pene.

Mientras de nuevo Cavi se había ensañado con los míos y su mano eventualmente se aventuraba a explorarme un poco por los lados de mi ano. Era delicioso. Con pequeños movimientos de pelvis yo le ayudaba un poco a que sus dedos entraran en mi y con su saliva lo iba logrando. Primero uno y luego dos. Él notó mis movimientos y ganas y se dedicó a estimularme más.

Pronto yo ya me había acomodado para que él alcanzara mi trasero de modo más fácil, así que cuando me preguntó si quería que ensayáramos a penetrarme yo estaba que se lo pedía. Me dijo que me pusiera boca abajo. Yo puse mi trasero bien levantado y de nuevo Cavi metió sus dedos en mi ya dilatado ano.

Esta vez sentí que llegaban un poco más adentro y eso me puso a mil. Mi verga igual estaba en máxima erección. Cavi con la otra mano apretaba mi

s huevos. Entonces sentí que apoyaba la cabeza de su verga en mi ano. Me dijo que estaba listo. Yo casi que le rogaba que la metiera ya. Era yo el que empujaba hacía atrás buscando el placer. Al fin Cavi empezó a empujar y yo a sentir como ese pene empezaba a separar mis carnes.

El dolor no se hizo esperar y sentía que me rompía. A cada empujón la verga de Cavi ganaba terreno y esos 5 o 6 centímetros de grosor hacían estragos en mi cola. Con sus manos me hacía la paja y me apretaba fuertemente los huevos hasta el dolor, que alcanzaba a confundirse con el dolor de la penetración, pero a mí no me importaba porque lo que estaba viviendo era la máxima sensación de placer.

Pronto toda esa verga estuvo dentro de mí, hasta el tope. Paró un momento y empezó el tren de puja. Al principio suavemente, retrocedía y adelantaba su pelvis en un mete y saca rítmico que poco a poco fue acelerando a medida que su pasión sexual se acrecentaba.

Con gran fuerza y velocidad me empujaba su verga con violencia sintiendo yo que muy adentro de mí empujaba mis entrañas. Un dolor quemante consumía mi trasero pero no podía hacer nada, sus manos tenían atenazada mi cadera y no tenía yo más opción que asumir esa follada que me estaba propinando mi amigo.

En medio de un bufido como de toro entonces sentí el ardiente volcán en mi interior, dándome las últimas embestidas con más violencia aún, clavando mi cara contra la cama mientras mi cuerpo era sostenido por él mismo. Finalmente sacó su tremenda verga de un golpe, supongo que dejando mi ano tremendamente abierto. Se paró rápidamente y la puso frente a mi boca. La intención era clara.

Yo la vi milagrosamente limpia y abrí la boca para acabar de extraer unas pocas gotas de líquido que aun tenía. Estaba muy caliente y la sentí tocar el fondo de mi garganta. Luego se recostó a mi lado. Necesité más de media hora para poder pararme. Mis músculos estaban tan tensos que no me podía mover. Al rato nos metimos en la ducha ambos y allí entre el agua que caía le chupeteé los huevos y la verga que otra vez la tenía empalmada y tiesa.

Quiso metérmela de nuevo pero mi agujero estaba muy adolorido y me lastimaba, así que nos contentamos con un pajazo de cada uno. Al medio día salí de esa casa con una nueva experiencia entre mis haberes.

Después les cuento más historias.